 
Me pedís que haga un resumen del viaje a Kutahya y no podéis saber lo difícil que se me hace escribir objetivamente sobre este proyecto; todos los del grupo hemos vivido una experiencia inigualable; para todos ellos era el primer intercambio, por ello todos iban con una gran ilusión y muchas ganas de participar en algo nuevo e interesante; y para mi, aunque sea el segundo intercambio al que iba, era la primera vez que iba como líder de grupo y no podía imaginar lo que eso me podía hacer crecer, ha sido un gran reto.
El viaje comenzó llenos de ilusión cogiendo nuestro primer vuelo que nos llevaría hasta Madrid; comenzaba el viaje; una hora y allí estábamos; coge tu maleta, busca la Terminal, deja la maleta en consigna, sácala otra vez porque ya se puede facturar, ¡oh! un caos, pero genial; y para reponer fuerzas un bocadillo de calamares en la Plaza Mayor y ... de vuelta al aeropuerto. Cuando llegamos a Munich menuda sorpresa la nuestra, el silencio absoluto, nadie corriendo, todo muy ordenado, ¡qué gente más civilizada!, había café y té gratis y nadie estaba como loco por coger algo, ¡increíble! jiji. Y por fin nuestro vuelo, el que nos llevaría a Ankara, y allí es donde empieza nuestro viaje por Turquía.
 
Tras recoger las maletas y cambiar el dinero salimos sin saber muy bien a quién debíamos buscar, pero no importaba, ellos si sabían quién éramos nosotros, y allí estaban nuestro primer contacto con Turquía. Esa noche la pasamos allí en Ankara en un piso de estudiantes amigos del Trainer de nuestro proyecto; la acogida fue fenomenal, nos enseñaron palabras turcas, nosotros a ellos palabras españolas, oímos música, hicimos una breve visita a Ankara de noche,... ¡¡otra noche sin dormir!! Y por la mañana cuatro horas de viaje en autobús hasta Kutahya; todos quedamos sorprendidos por el servicio que se ofrece en los autobuses, que si un té, que si te echo el asiento para atrás, una maravilla; pero vaya que todos cayeron dormidos en el autobús nada más montarse, a mi me costó algo más y pude disfrutar de los bonitos paisajes que podía ver por la ventana.
 
Llegamos a Kutahya y allí nos esperaban, sólo faltaba el grupo de Lituania que llegaría por la tarde, fuimos a almorzar y cada grupo se sentó con los suyos ya que llevábamos muy poco tiempo allí y además lo de siempre, el problema del idioma, pero poco nos hizo falta para irnos soltándonos, después de recoger al grupo lituano fuimos a una piscina y allí ya empezamos más a hablar con los demás. Por la noche fuimos a cenar a un restaurante que estaba en un mirador y giraba, la vista era preciosa, y la comida estaba muy buena; se fue creando ya confianza con la gente y procurábamos sentarnos separados para integrarnos más con los demás. Luego fue la primera reunión de los líderes, loa primera prueba para mí, tenía algo de miedo, pero el ambiente era relajado y eso me dio confianza; había muchas cosas de las que hablar sobre el programa así que tardamos un buen ratito, la gente estaba ya nerviosa porque querían empezar ya la fiesta, y después de un rato así fue, la primera fiesta estuvo llena de juegos tontos que proponíamos unos y otros para romper el hielo, fue muy divertido y se alargó hasta altas horas de la noche, con sus momentillos raros de desfase, jeje. A la otra mañana todos estábamos cansadillos, pero bueno, aun era el primer día; desayuno y unos juegos rompehielos para conocernos mejor. Ese día tras el almuerzo estuvimos visitando la ciudad e intentando comprar algún detallito para la familia. Después fuimos al ayuntamiento a ver al alcalde que nos recibió muy cordialmente, y tras esto visitamos una fábrica de cerámica ya que es tradicional en esa ciudad. También fuimos a un centro comercial a comprar algo de comida y bebida para la noche: ¡la fiesta multicultural! La fiesta empezó un poco rara, pues no teníamos preparada una presentación de España al nivel que tenían preparadas las presentaciones los demás grupos; teníamos un poquito de miedo, pero una vez la hicimos y nos echamos un baile por sevillanas todo se pasó y la noche comenzó a ir muy bien. Uff! La siguiente mañana aun más cansancio acumulado, pero para delante. Presentaciones de las organizaciones y luego segunda visita por la ciudad, nos dividimos en varios grupos según lo que cada uno quería hacer y a comprar; también visitamos un parque natural y allí al aire libre seguimos con las actividades del intercambio. Más tarde visitamos una mezquita, fue una visita muy interesante ya que era la primera vez que íbamos a una. Esa noche cenamos en un restaurante que era una casa típica antigua, muy bonita y allí la dueña nos recibió muy amigablemente, como si fuésemos invitados a su casa, fue una sensación muy bonita, como si fuésemos de la familia. Y después tomamos unas copas en un pub en el que nos llevamos una gran sorpresa: ¡ Un travesti truco! No nos lo esperábamos, jeje.
Cuarto día (¡me muero de sueño!) y allí estábamos los españoles los primeros como siempre, pero la gente estaba durmiendo aún así que nos tocó esperar un buen rato y de pronto nos dicen: ‘tenéis media hora para recoger las cosas, que hoy es cuando nos cambiamos de hotel.’ ¡¡¿¿Cómo??!! Corre a recoger todo y cuatro horas de viaje en autobús. Pero mereció la pena porque por el camino fuimos a ver el Templo de Zeus, ¡precioso!, y comimos allí en plan picnic. Y al llegar al hotel spa la gente se fue a las piscinas, pero yo tuve reunión de líderes, así que me lo perdí; pero bueno, en esta reunión se hablaban ya los detalles finales ya que al otro día era ya la vuelta, nosotros tendríamos que viajar solos desde allí hasta Ankara, ¡ocho horas! en autobús y solos, ya que éramos los únicos que cogían el vuelo en Ankara; y referentemente a esto sólo puedo decir gracias, gracias al Trainer que decidió acompañarnos para que no fuésemos solos y nos volvería a acoger en casa de sus amigos allí. Y volviendo al tema, tras la reunión de nuevo presentaciones de las organizaciones y..., la última noche...ohhh... La mayoría de la gente se fue pronto a la cama pues estábamos muertos de cansancio, pero unos poquillos nos montamos una fiesta, jeje, los que más desfasamos, jeje. Y al otro día las despedidas y el fin del proyecto, los acompañamos a la estación de autobuses y se fueron todos juntos para Estambul, y nos quedamos los españoles allí con los turcos, ya que nuestro autobús salía después de comer, y entonces nos despedimos de los organizadores y nos dirigimos a Ankara donde nos esperaban nuestros nuevos amigos turcos; ya había acabado el intercambio, pero no nuestro viaje; fuimos a cenar con ellos, nos sentíamos uno más entre ellos, como si los conociésemos de toda la vida, compartimos música y bromas, fue maravilloso. Y al día siguiente la despedida final, ¡qué pena! Pero veníamos con las maletas llenas de amigos, y miles de recuerdos que no podremos olvidar nunca, porque no es lo que hayamos vivido, es lo que hemos sentido, que en estos casos es lo más importante; grandes amigos de los que puede que no sepas más, pero por ello no los quieres menos, ni son menos importantes en tu vida; y la experiencia que te llevas, que nos ha hecho crecer a todos en un grado mayor o menor, pero que nos va configurando como personas.
Y como punto final sólo puedo decir gracias a los organizadores: Billy y Cuneyt; y también al Trainer: Koray; gracias por su organización, porque todo fue muy bien aunque ellos estuvieran preocupados de que no fue prefecta, somos humanos y se notó muchísimo que estaban muy implicados; y también agradecer todo el cariño que nos dieron.
Un saludo a todos; besos.
Alicia Toro García. El Puerto de Santa María (Cádiz)
|